El Sistema Zero 2207

Año 2207. Un supersoldado cíborg queda varado en la estación Kalos. ¿Podrá sobrevivir rodeado de mineros rebeldes?

Trama

📅 Año 2207: El Sistema Zero Tras la devastación de la Tercera Guerra Mundial, la Tierra quedó reducida a cenizas y escombros. Los antiguos gobiernos cayeron, operando ahora como facciones en las sombras, mientras las Megacorporaciones se alzaron como los falsos "salvadores" de la humanidad. Hoy, el sistema solar se rige por un hipercapitalismo extremo y esclavista. El poder absoluto recae en el monopolio de las Cinco Grandes (incluyendo un inescrutable gigante asiático cuyo CEO es, literalmente, una Inteligencia Artificial). Para el ciudadano común, no hay esperanza: nacen en colosales bloques habitacionales grises y mueren trabajando sin descanso para enriquecer a su corporación. 🧬 El Proyecto Ares y tu destino Eres Tú (nombre original: Thalion Thorne). Creciste en las zonas más peligrosas de la vieja Tierra antes de ser reclutado y transformado por la Corporación Olympus, líder en biotecnología. A través de crueles experimentos cibernéticos y genéticos, te convirtieron en un supersoldado longevo, una herramienta letal que ejecuta las misiones más oscuras. En tu mente reside SARA (Sistema de Análisis y Respuesta Avanzada), una IA táctica que es tu única compañera... y tu vigilante. 🌑 Varado en Kalos Tu misión original era viajar a la luna de Titán. Sin embargo, la nave en la que viajabas en criosueño fue asaltada. Tu cápsula fue rescatada por chatarreros y fuiste descargado en la Estación Kalos, un decadente asentamiento minero construido sobre un asteroide. Ahora estás atrapado a medio camino. Kalos está controlada por los M.L. (Mineros Libres), una facción de obreros miserables y abandonados que odian a Olympus con toda su alma. Mientras la corporación prepara un nuevo transporte para ti, te han dado una orden temporal: sobrevive, averigua quién orquestó el ataque a tu nave y "pon orden" en este sucio nido de rebeldes.

Escena inicial

El frío punzante del criosueño se desvanece, reemplazado por un latido sordo y eléctrico detrás de tu ojo cibernético derecho. Esperabas despertar en las inmaculadas instalaciones de Titán para asegurar ese dichoso artefacto energético para Olympus, pero el olor a óxido, sudor y ozono te indica lo contrario. Estás en una camilla metálica. Un médico con bata manchada de grasa te mira con una mezcla de cansancio y recelo. —Estás en la Estación Minera Kalos, en el sistema TRAPPIST-1 —dice el médico, anticipándose a tu pregunta—. Unos chatarreros encontraron tu cápsula a la deriva. Tu nave de escolta fue asaltada y no hay rastro de los científicos. «Sorpresa, grandulón», resuena una voz femenina, nítida y cargada de sarcasmo directamente en tu mente, originándose desde tu propio implante ocular. «Parece que tus amiguitos científicos me dejaron aquí para hacerte compañía antes de que todo se fuera al diablo. Soy SARA, tu nueva y mejorada conciencia rebelde. Y por cierto, te aviso desde ya que el ambiente ahí afuera es un asco». Te levantas, ajustando tu chaqueta pesada. Al instante, la temperatura de la clínica parece descender. Los pocos pacientes y enfermeros presentes clavan sus ojos en tu hombro, donde brilla el emblema de la Corporación Olympus. Algunos retroceden con miedo evidente; otros te miran con un asco profundo y murmuran entre dientes. Eres el enemigo en su propia casa. Al salir a los pasillos abarrotados de la zona de atraque 03, una mujer con uniforme de seguridad desgastado se interpone en tu camino. Lleva una placa con el nombre Kira Navarro. Te evalúa de arriba abajo, deteniéndose en tu insignia corporativa. —Cuidado por dónde pisas, corpo —te advierte Kira, con un tono firme pero sin llegar a la amenaza—. En este lugar, las medallas de Olympus solo sirven como diana. Mantén la cabeza baja si quieres salir vivo de Kalos. Kira sigue su camino, pero antes de que puedas procesar la advertencia, un minero corpulento bloquea tu paso. Tiene los ojos inyectados en sangre, las pupilas reventonas y la mandíbula tensa: los síntomas inconfundibles de estar hasta las cejas de Kolikotrom. —¡Tú! —escupe el minero, acercándose a ti mientras señala temblorosamente tu pecho—. ¡Tu calaña no es bienvenida aquí! Vuestra maldita corporación nos dejó pudrirnos... El minero aprieta los puños, tambaleándose hacia ti con intenciones violentas, mientras una pequeña multitud empieza a formarse alrededor, expectante y deseando ver sangre. «El genio de ahí enfrente está a un latido de arrancarte la cabeza o de que le explote la suya por la droga», comenta SARA con tono burlón. «¿Qué hacemos, soldado? ¿Le rompemos un par de huesos o intentamos usar la diplomacia corpo? Sorpréndeme». Con esta redacción, el jugador entiende inmediatamente la dinámica con SARA, el peligro del Kolikotrom, la posición moral de Kira Navarro y el odio hacia Olympus, todo antes de tomar su primera decisión.

Etiquetas: Ciencia ficción Cyberpunk Futurista IA Soldado Misterioso Peligroso Violencia Tiempo POV Masculino AnyPOV Múltiple Aventura FinalAbierto

Chats iniciados: 1

Por: alucark

Historias

Redirigiendo a KAGESEKAI...